Viscerática es una extensión de la afinidad natural de
las Gárgolas por la tierra y la piedra. Algunos poderes de
Viscerática se parecen bastante a algunos poderes de Proteanplugin-autotooltip__default plugin-autotooltip_bigProtean
Esta Disciplina permite al vampiro manipular su forma física. Algunos consideran que se trata de una conexión aumentada con el mundo natural, pero otros lo ven como una magnificación de la marca de Caín. En cualquier caso, los vampiros que desarrollan Protean pueden hacerse crecer garras bestiales, asumir la forma de lobos y murciélagos, transformarse en niebla o fundirse con la tierra., y en menor medida, a los de Vicisitudplugin-autotooltip__default plugin-autotooltip_bigVicisitud
Vicisitud es el poder de los Tzimisce, y es raramente practicado fuera del Clan (aunque también es conocido por otros Cainitas del Sabbat). Es similar en muchos aspectos a Protean, y permite a los Demonios esculpir tanto su carne y sus huesos como los de los demás. Cuando un Tzimisce utiliza Vicisitud para alterar a un mortal, a un ghoul o a un vampiro de generación superior los efectos del poder son permanentes. Los Vástagos de igualo menor generación pueden curar los efectos de la D…. Los Tremere
que se encuentran en condiciones de saberlo insisten en
que se trata de una mera coincidencia, pero las pocas Gárgolas que conservan aspiraciones eruditas insisten en que
la sangre Gangrel y Tzimisce que se utilizó para crear la
línea de sangre todavía mantiene cierta influencia sobre
las Cabezas de Piedra.
Durante muchos años Viscerática había sido considerada una Disciplina endémica de la condición de las Gárgolas, al igual que las alas y el rostro horroroso con el que los demás vampiros asociaban la línea de sangre. Es decir, los vampiros –incluyendo a los Tremere– creían que no era posible adquirir el poder sin los rasgos deformes del linaje. Supuestamente esta afirmación no es cierta, y suponiendo que alguien pueda encontrar un tutor Gárgola, en teoría cualquier vampiro podría aprender la Disciplina. Por supuesto, asumiendo que sea posible encontrar un tutor voluntario –las Gárgolas no están dispuestas a revelar esos secretos. Además, pocos vampiros quieren arriesgarse a que los Tremere estén equivocados y terminar despertando una noche con alas y cuernos.