Una espeluznante historia nos llega desde Porto, Portugal, donde la última semana tuvo lugar un asesinato sólo visto en el cine de terror. Testigos afirman haber encontrado completamente destrozado el cadáver del encargado de seguridad de la terminal principal del puerto. Relata con detalle la escena uno de sus compañeros: “Vísceras y sangre esparcidas por todos lados. El pobre Roberto tenía una expresión de terror que nunca jamás imaginamos que podríamos ver en su rostro… Me entran ganas de vomitar sólo de recordarlo, ¿qué clase de bestia hay detrás de esto?”.
Las breves investigaciones que se han podido llevar a cabo gracias a la colaboración entre el personal de seguridad y el cuerpo de policía local determinan que se trata no más que de un lunático desalmado que ha pagado sus pesares con el pobre encargado. Otras voces, sin embargo, nos dan distintas opiniones: “Yo lo vi, no tengo duda. ¡Trepaba como una araña! Se subió a un transatlántico escalando por el casco… Dios mío, ¡¿qué hará ahí dentro?!”, nos dice un estibador del puerto; tenemos constancia de que las autoridades no han querido interrogar a este testigo, a pesar de sus esfuerzos por narrar su verdad. Su credibilidad se pone en duda incluso entre los propios trabajadores, cuyos jefes hablan de delegarlo a una posición más prescindible.
Tras una ardua búsqueda, descubrimos que un sólo transatlántico partió al día siguiente de los hechos de ese puerto: un gran carguero de crudo de Endron™ que atracó en Nueva York hace escasos días. Si bien no encontramos hechos relevantes en su destino, podemos temer que el terror de Porto puede haber llegado a nuestras costas.
Tina Thallman, 26/11/2019